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ANGOSTURA 260 AÑOS – LAS PRIMERAS CALLES.

A fuerza de barra y pólvora hizo remover peñascos y construyó las primeras calles empezando por la falda del cerro El Vigía paralela al río. Tal la calle de la Muralla en razón de los grandes rellenos de piedra y tierra que hubo de hacerle a los barrancos que habían dejado las periódicas crecidas del Orinoco. Luego se fueron construyendo a lo largo de diez años, también de manera paralela, las calles Principal, hoy Venezuela; la de la Iglesia, hoy calle Bolívar y otra, la hoy Amor Patrio, donde Centurión construyó su residencia. Estas paralelas al rio fueron atravesadas de Norte a Sur por la llamada calle del Gobierno, hoy Constitución; calle de la Paciencia, llamada también Fajardo, hoy calle Igualdad y la calle Nueva o de las Orozco, hoy Libertad. Muy posteriormente a Centurión fueron apareciendo las calles del Espejo, hoy Boyacá; San Cristóbal o de las Vallés, hoy Carabobo; Tumbazón. hoy Santa Ana empatada con la Amazonas, y Miscelánea, hoy Dalla Costa en cuyas inmediaciones existió un barrio llamado El Retumbo; la del Rosario y Babilonia que conservan sus nombres originales. Otras obras importantes de Centurión fueron el Fortín San Rafael en los cerros que moran al otro lado del río. vis a vis con el San Gabriel y cuyo fuego cruzado de artillería en la estrechura del Orinoco habría detenido cualquiera invasión corsaria de ultramar; una Casa Fuerte en la parte noroccidental de la ciudad que luego transformarán en Parque de Artillería y finalmente en Convento. En las inmediaciones buscando lo que' es hoy la calle Concordia, un Hospital para soldados enfermos y muy de cerca, en la parte más alta de la colina, un Almacén de Pólvora construido por el ingeniero militar Agustín Krámer y cuyos gruesos muros sobreviven alrededor del Estanque del acueducto y poderosas antenas para la comunicación a distancia. Las obras militares se extendieron hasta el interior de la provincia. Se trabajó en el reforzamiento de los Castillos de Guayana La Vieja; se construyó una Batería en la isla Fajardo para proteger las bocas del Caroni; Fortines en el Alto Caura y Alto Paragua además de lanchas corsarias que se cruzaban en el Orinoco para evitar que prosperara el comercio clandestino introducido desde las islas antillanas controladas por Inglaterra, Holanda y Francia. El contrabando amainó cuando Centurión logró establecer un comercio libre directo con los puertos de Andalucía y Cataluña. Centurión llevó adelante igualmente la construcción de una Casa para Escuela de primeras letras que funcionó como tal hasta la década de 1950. En 1819 se reunió allí el Congreso Constituyente de Venezuela o Qongreso de Angostura. Contigua, la Casa de la Real Hacienda a la cual en el siglo veinte le agregaron una segunda planta para ensanchar, el espacio de la Gobernación. Y en la parte oriental de la Plaza Mayor, unida en el mismo plano, sin calle de por medio, la Iglesia de Santo Tomás convertida en Catedral en 1790. El Gobierno de Centurión desarrollo en buena parte los trabajos de la Iglesia para lo cual trajo de España al ingeniero Bartolomé de Amohoux Guayana era muy grande y doradamente muy rica. Había que abarcarla en el puño de la colonización, pero vencer los ríos, la selva y la hostilidad indígena parecía empresa imposible; sin embargo, el Gobernador Centurión era hombre de grandes retos y al cuarto año de su mandato preparó la primera expedición al mando del alférez guayanés Antonio Santos de la Puente, que remontó el río Paragua, trasmontó la Sierra Pacaraima hasta la Parima y luego continuó profundizando en territorio amazónico donde fue capturada por solda-dos portugueses quería condujeron a una prisión del Pará, donde permaneció retenida hasta nueva orden por espacio de tres años. Una segunda expedición por la zona'occidental siguiendo el curso del río Caura se realizó al mando del Capitán Antonio Barreto y la cual tras atravesar la Sierra Maigualida y bajar por el Manapiari y Ventuari llegó hasta La Esmeralda y levantó en su curso 15 fortificaciones. Tanto estas expediciones como otras sirvieron al Gobernador para completar el levantamiento de un mapa corográfico de Guayana y fundar y refundar un total de cuarenta pueblos, de los cuales sobreviven hoy Santa Rosa de Marhuanta (1768) y Buena Vista (1770) en las inmediaciones de Angostura; Borbón, Caicara, Tapaquire y Cerro del Mono, en el Orinoco; La Carolina, en el Aro y Barceloneta, en el río Paragua. Preocupación del Gobernador Manuel Centurión-cuando asumió la comandancia era la escasa población de la capital y resto de la pro¬vincia. De manera que puso en prácticas una política de estimulo a la inmigración y permitió el mestizaje entre españoles e indígenas. Así los ranchos y las once casitas de tejas que encontró en Angostura se incrementaron para 1770 cuando practicó el primer censo, en 163 casas con una población de 400 habitantes. Poco antes de ausentarse definitivamente de la Gobernación (1776), extendió el censo a toda la provincia y se contaron 700 casas, 20 mil habitantes, 30 mil cabezas de ganado y 3 mil labranzas. Gracias al impulso dado por este Gobernante, Angostura continuó aumentando su población, la cual se ubicó en 1.513 habitantes para 1780, discriminados en 455 blancos; 449, negros, 363, sambos y mulato^ y 246 indios puros. En el Censo de 1790 la población angostureña se situó en 4.600 y en 1800, tenía 6.600 almas. En 1776 cuando Centurión decidió ausentarse del Gobierno a causa de una vieja dolencia y también por diferencias jurisdiccionales. (AF)

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