Para cumplir su mandato en la provincia de Guayana, Joaquín Sabás Moreno de Mendoza, caballero de la Orden de Santiago y coronel de los reales ejércitos, salió de Caracas el 14 de diciembre de 1.763 tomando desde La Guaira la ruta del mar. Llegó a Santo Tomás en enero del año siguiente.
Una vez en posesión de la Gobernación, comisionó al teniente de infantería Francisco Guigo para que, conforme a lo planificado, partiera hacia la Angostura del Orinoco, 34 leguas más arriba, e iniciara las- obras básicas, entre ellas primordialmente la de un Fortín, a objeto de emprender luego la mudanza del vecindario.
A fin de que dispusieran de todo lo conveniente, el Gobernador instruyó al escribano José Manrique de Lara, al contador real Andrés de Oleaga, al alférez de infantería don Félix Farreras y al comandante de la guarnición, capitán Juan de Dios Valdés. Este último encargado de dirigir las obras junto con varios maestros albañiles.
El día 14 de febrero de ese año 1764, zarparon hacia Angostura dos embarcaciones: una al mando del teniente Guigo, con toda clase de herramientas y utensilios, 136 arrobas de casabe, 147 de carne salada, cincuenta indios bajo la tutela de padres capuchinos, y otra, conducida por Juan Villegas cargada con 70 fanegas de cal.
Al siguiente día se enviaron a Angostura con el patrón Pedro Arocha 168 arrobas de cal y 831 ladrillos. Como no eran suficientes las embarcaciones para el traslado de los materiales de construcción hubo varias misiones, soldados, artillería, pertrechos de guerra y familias para el poblamiento de Angostura.
De acuerdo con la relación de gastos del Contador Real, Andrés de Oleaga, en obras de fortificación y en las de nuevo poblado, así como en el traslado de vecinos de Santo Tomás a la Angostura del Orinoco, se erogó un total de 61.684,5 reales, equivalente a 7.710,5 pesos. Además de los maestros de albañilería se emplearon 184 indios peones y tripulantes procedentes de las misiones de Guasipati, Suay, Capapuy, Carapo, Aribi, Santa Clara y Pariaguán.
En la construcción del Fuerte San Gabriel, nombre que le dió Moreno de Mendoza en obsequio del infante don Gabriel hijo del Rey Carlos III, se trabajó durante 68 días, desde el 5 de marzo hasta el 21 de mayo, víspera de su bendición por el Padre Fray Bruno de Barcelona, religioso capuchino y misionero apostólico de la provincia de Guayana.
Al principio, la ciudad no era más que una simple villa con el resonante título de Capital de la Provincia de Guayana que los siglos y las circunstancias se encargaron de dignificar en una dimensión socialmente dinámica e histórica en todas sus facetas existenciales . Al principio fue la ciudad colonial iniciada el 21 de diciembre de 1595 cuando el segoviano don Antonio de Berrío echó las bases en tierra de los guayanos en el Bajo Orinoco para que la provincia que él había tomado en nombre del Rey de España, Felipe II, conforme a los procedimientos rituales, el 23 de abril de 1593, tuviese una capital o centro político-administrativo. Pero esta ciudad capital edificada desde la orilla del río hasta la cumbre de un cerro coronada por un convento de franciscanos, transformado luego en fortaleza, no tuvo suerte. Acosada por corsarios y piratas de las naciones rivales de España, se le planteó una vida errante o de transferencia de su población y autoridades de un...

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